6 señales para saber si tus hijos son adictos a la tecnología

“La generación Alpha” está formada por los niños nacidos en 2010 y se constituyen como la nueva generación hasta 2025. Nacieron bajo la lógica del touch y son nativos digitales al 100 %, la tecnología es una extensión de su manera de conocer el mundo y forma parte de su propia identidad. Son capaces de gestionar la sobreinformación de las redes de forma natural y sin ningún esfuerzo, la tecnología forma parte de lo que son, de cómo se expresan, se comunican o incluso, de cómo juegan y se divierten.

Los padres de los Alpha también son la primera generación de padres que están criando y educando a sus hijos para un mundo totalmente desconocido, pues la tecnología está acelerando la vida como nunca antes…

Los Alpha son un quebradero de cabeza especialmente para las familias que se encuentran ante la situación de que sus hijos comprenden y dominan los espacios digitales mucho mejor que ellos mismos, aunque se hayan especializado. Esta cualidad esconde algunos peligros relacionados con el abuso de la tecnología a edades muy tempranas… De hecho, observamos a menores jugando con un teléfono móvil o a una tableta en un restaurante, en un autobús, en un centro comercial…. Poco a poco pero no a muy largo plazo, este asunto puede provocar un problema de salud que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha incluido como trastorno psíquico.

Se denomina “trastorno del videojuego “y la OMS lo ha incluido en su última edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) en la sección de trastornos de adicción. Se refiere a las consecuencias adictivas en el comportamiento que tienen las nuevas tecnologías en las personas y que se han convertido en una realidad clínica que debe ser tratada como cualquier otra adicción.

Cada vez conocemos más casos de niños y de adolescentes con adiccióna los videojuegos desatendiendo sus obligaciones, y sufriendo alteraciones en sus hábitos de comida y sueño.

Cómo detectar la adicción del niño a la tecnología

¿Cómo sabemos cuándo un niño pasa de jugar utilizando tecnología a desarrollar una adicción hacia los dispositivos?, ¿cuáles son los signos de alarma?

  1. Obsesión exagerada por estar conectado continuamente perdiendo la noción de tiempo de uso.
  2. Estado de ánimo depresivo, irritable… Nerviosismo, ansiedad, enfado, falta de concentración… debido a la necesidad de estar conectado.
  3. Falta de atención a sus responsabilidades: Estudio, colaboración en el hogar…
  4. Deseo de estar conectado antes que estar con amigos y/o compañeros.
  5. Cambios en el rendimiento académico.
  6. Negación de su comportamiento conectándose a escondidas

La sobreexposición a las pantallas provoca consecuencias como dificultades de atención,  fracaso escolar, sobrepeso, trastornos del sueño, ansiedad y depresión…

La mayoría de los expertos coinciden en que la mejor manera de evitar este tipo de adicción no es prohibir su uso sino prevenirlo. Estar al tanto de las conductas tecnológicas de nuestros hijos asegurándonos de que existe un equilibrio entre la vida digital y la que viven fuera de la tecnología, son claves para evitar la adicción a las tecnologías en los niños.

¿Qué podemos hacer para prevenir la adicción a la tecnología desde la familia

Es fundamental educar desde los primeros años, responsabilizándonos de formarnos e informarnos adecuadamente acerca de los riesgos, y aprender hábitos para tener un buen uso de dispositivos que podamos después transmitir a nuestros hijos.

Desde los primeros años podemos contribuir al  desarrollo emocional de los niños trabajando los vínculos afectivos y de comunicación en familia:

  • Incorporando en el juego variantes emocionales.
  • Comprendiendo sus narraciones imaginarias.
  • Conversando sobre las emociones que experimentan las personas.
  • Escuchando sus preguntas y dudas emocionales con afectividad y empatía.
  • Animándoles a hablar y a expresar sus sentimientos.
  • Aportándoles seguridad y confianza.
  • Mostrándoles alternativas para canalizar la rabia, la agresividad y el miedo.

Cuanto más se conozcan a sí mismos, y sean capaces de expresar sus sentimientos e inquietudes con total confianza de ser escuchados y aceptados tal y como son, tendrán más habilidades para tolerar frustraciones y resolver conflictos, y sabrán pedir ayuda en casa si lo necesitan, porque sentirán un clima de confianza y apoyo que les animará a hablar.

Nuestro deber es desarrollar en ellos aspectos que la tecnología como tal de momento no proporciona: Desarrollo de valores, Arte y deporte, trabajo en equipo, pensamiento crítico…

Algunas recomendaciones:

  1. Practicar un uso constructivo de Internet y dispositivos.
  2. Navegar con ellos y mantener un control de tiempos de uso.
  3. Enséñales a disfrutar de otras actividades con amigos desde pequeños.
  4. No utilizar los dispositivos como premio sino como herramienta lúdica y educativa.

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com