“Cuando uno de los niños no se ríe, ya no es un juego” – La Crónica de Salamanca

 

Hay muchas cosas en Salamanca por las que estar orgulloso. Este jueves, teniendo en cuenta que es el Día Internacional del Bullying y el Ciberbullying pongamos el foco en la Ascbyc -Asociación Salmantina Contra el Bullying y el Ciberbullying- que ha abierto ‘fronteras’ y ya le piden consejo, apoyo y ayuda desde Zamora, León, la Universidad de Elche,… y siguen derribando barreras.
Se habla mucho de bullying y le preguntamos a Carmen Guillén, presidenta de la Asociación Salmantina de Bullying y ciberbullying si no nos lo creemos o no pensamos que los niños vivan esas atrocidades en las que están inmersos día tras día.
No nos lo creemos del todo porque piensan que son cosas de niños, que son todavía un juego. Pero, si uno no se ríes, ya no es un juego. Tenemos que cambiar mucho el pensamiento todavía.

¿La diferencia entre el juego y el acoso está ahí?
Cuando uno de los dos se deja de reír, ya deja de ser un juego. La realidad supera la ficción y muchas veces no somos conscientes de ello.

Hace unos días, una niña de 16 años pidió a sus seguidores si debía o no suicidarse. Ocurrió en Malasia, pero podría ser aquí. Un 69% de sus seguidores, le dijeron que lo hiciera y lo hizo. “Es más real de lo parece. Hace unos meses ofrecimos una conferencia para Mujeres de Salamanca y ahí hablábamos de los retos de internet. Para investigar sobre ello, entramos en foros de adolescentes y nos encontramos con chicos que preguntaban cosas como éstas. Además, decían que estaban aburridos de vivir, que necesitaban emociones, riesgos en su vida y los riesgos muchas veces acaban en verdaderas tragedias”, puntualiza Gillén.

Háblanos de los ‘likes’…
Son muy golosos para los adolescentes y piensan que su vida gira en torno a las redes sociales. Creo que las redes son muy buenas, nos están adelantando la vida, nos la pone más fácil, pero es cierto que hay que educar digitalmente.

Qué relación tiene las redes sociales con el bullying…
En el bullying nos lo complican cada vez más. Hay casos famosos de ciberacoso, muchos de ellos le pedían que se suicidara… Por ejemplo, tenemos el más relevancia, el de Amanda Tobb, donde hubo un antes y un después, mucho de lo que le llegó a través del ciberacoso fue de personas que no conocía. Ellas, que no sabían nada de Amanda, le decían que no valía para nada, que no pintaba nada, suicídate,… En muchos casos de ciberbullying si que se pide este tipo de cosas.

¿Cómo andamos de ‘like’ en Salamanca?
Andamos con las hormonas revueltas (Risas) La base de todo es educar digitalmente y prevenir. Es cierto que a muchos padres les queda grande, porque estos chicos nace con un teléfono de la mano, pero hay que hacer un esfuerzo porque se trata de nuestros hijos y de algo que es peligroso. Hay que vigilar, poner normas, ver dónde se meten tus hijos, con quién andan,… darles cancha, sí, pero atarlos un poco.

Si esos padres le piden ayuda a sus hijos para que los enseñen a manejarse en las redes, en internet… ¿No sería una forma de acercase?
Indudablemente. Los padres deben de hablar mucho con sus hijos. Por supuesto, entre las conversaciones está la de que les enseñen a navegar por la red. Pueden aprender mutuamente de todo, todos. Sería factible y también hacer talleres de redes sociales en las que puedan participar padres e hijos.

Os dejan ir a los colegios…
Vamos entrando ya. Nos ha costado mucho. Ya se confía en nosotros. Nuestro trabajo ha sido serio desde el principio. No hemos ido en contra de nadie nunca. Nuestra intención es la de apoyar y ayudar.

Ascbyc se abrió a nivel nacional hace unos meses. Ahora, participan con la Universidad de Elche, en Zamora, en León,… “ya se nos demanda. Nuestro trabajo se reconoce más fuera de Salamanca”.

¿Cómo ha sido el año en la asociación?
Nosotros hemos tenido muchas consultas. Un año tremendo, no todo es acosos, muchas consultas van encaminadas al protocolo. También hemos tenido niños que han agredido a sus compañeros y han sido los propios padres los que han pedido ayuda para su hijo. Todo ello se va viendo y sensibilizando.