¿Es Fornite adictivo?, una demanda así lo intenta hacer ver

En Canadá no se andan con medias tintas. Los padres de dos menores de 10 y 15 años han decidido presentar una demanda contra Epic Games por considerar que Fortnite busca ser lo más adictivo posible para los menores. Según los demandantes, el juego ha desarrollado adicciones en los menores, generando unos gastos de 600 y 500 dólares respectivamente en un año.

La adicción de Fortnite y Epic Games

Fortnite actualizacion

El bufete de abogados que representa a ambos menores se ha basado en la clasificación del trastorno del juego planteada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para realizar comparaciones que relacionan la adicción al juego con las generadas por la heroína y la cocaína. Tal y como reza el documento, “La psicología humana y la manipulación del cerebro humano ha sido el epicentro en el proceso de desarrollo de Fortnite, que ha sido creado para ser altamente adictivo”.

Citar a la OMS en todo este tinglado puede ser bastante llamativo, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud no relaciona en ningún momento el término adicción en su clasificación, ya que en realidad trata el tema como un trastorno del juego, un síntoma que afecta al comportamiento y que suele dar la cara durante 12 meses consecutivos e incluso durante más tiempo. ¿Es esto lo que le ocurre a los jugadores de Fortnite?

¿Es Fortnite adictivo?

Fortnite parche 8.10

Las bases de la demanda se apoyan en varios puntos, aunque presta atención especialmente en un aspecto, y es la presencia de psicólogos en el desarrollo del juego. Según la demanda, uno de los empleados de Epic fue Celia Hodent, una ex desarrolladora de la experiencia de usuario (UX) en cuyo currículum aparecía que tenía un doctorado en psicología.

Hasta los legisladores de Reino Unido han encontrado evidencias sobre una posible tecnología adictiva en el juego, sin embargo, los abogados de Epic aseguraron que la compañía no tiene a psicólogos ayudando en las tareas de diseño del juego. La demanda de los padres apunta también a que el juego se diseñó para aumentar la adicción con la ayuda de paquete de estilo visual, elementos aleatorios y la descarga de actualizaciones con contenidos extra de manera periódica, algo por lo que Epic debería de haber sido claro en favor de los padres sobre los peligros de adicción que podría generar Fortnite.

“Está claro que los acusados conocían los riesgos de adicción que plantea Fornite desde que crearon Fortnite con el objetivo innegable de hacerlo adictivo. Sin embargo, los acusados a sabiendas y voluntariamente decidieron no revelar a los usuarios los riesgos y peligros asociados con Fortnite, optando por negar el aspecto adictivo del producto”.

La abogada que lleva el caso ha querido asemejar el caso con otra demanda presentada en el 2015 contra las compañías tabacaleras que obligó a las mismas a colocar avisos y advertencias adecuadas sobre los peligros de fumar.