‘Menos dependencia del WhatsApp y más vida’

La última vez que WhatsApp, Facebook e Instagram tuvieron problemas mundialmente para compartir elementos multimedia como imágenes, videos y audios o mensajes fue el pasado 3 de julio. También en el mes de abril de este año la aplicación de mensajería instantánea permaneció sin servicio durante casi tres horas. Mientras que en marzo de este mismo año, las tres redes propiedad de Facebook estuvieron 22 horas sin funcionar, siendo aquella una de las mayores caídas de su historia. Pero, ¿cómo lo ha tomado la gente? ¿Hasta qué punto somos dependientes de ellas?

El psicólogo Eliécer Pérez Rivera indica que la mayor parte de la población mundial se ha vuelto dependiente de los dispositivos y de sus aplicaciones. ‘Desde que aparecieron las nuevas tecnologías y las redes sociales, principalmente WhatsApp, la humanidad se ha vuelto muy dependiente, por no decir ‘adicta’, y se debe a que los usuarios han encontrado el sitio perfecto para comunicarse, intercambiar información, enviar mensajes e invitar a otras personas a que se integren a la red’, constata.

‘Uno de los primeros síntomas de dependencia de esta aplicación es cuando la persona se aísla o baja su rendimiento en sus actividades diarias’,

ELIÉCER PÉREZ RIVERA

PSICÓLOGO

Comenta que ver a una persona sin celular o sin usar WhatsApp sería ‘anormal’ porque la tecnología ha avanzado tanto que llegó para quedarse y seguir evolucionando. ‘No hay duda de que esta aplicación es una herramienta fantástica; sin embargo, su finalidad es seguir atrapando a más seguidores, algo que está ocurriendo actualmente con las nuevas generaciones’, añade el psicólogo de familia.

Según Pérez Rivera, uno de los primeros síntomas de dependencia de esta aplicación es cuando la persona se aísla o baja su rendimiento en sus actividades diarias, ya sea en el trabajo o en el colegio.

Además, experimenta altos niveles de ansiedad, depresión, fatiga y falta de concentración.

Y cuando esa dependencia se torna más crítica, hace que la persona no duerma y hasta descuide su cuidado personal y también su alimentación.

Según la coordinadora de Psicología Organizacional de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Erika Villavicencio Ayub, aún existe un debate sobre si el uso del WhatsApp es adictivo, pero existen parámetros que permiten identificar la dependencia.

‘No se encuentra en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales; sin embargo, por recientes estudios y los síntomas detectados podría tratarse de una adicción a las tecnologías de la información y la comunicación’, dijo para la Gaceta de la máxima casa de estudios mexicana.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, una adicción es una enfermedad que se distingue por una dependencia o necesidad hacia alguna sustancia, actividad o relación.

Desde su fundación en febrero de 2009, esta red líder en mensajería instantánea supera los 1,500 millones de usuarios, quienes han logrado que se intercambien al día más de 60 mil millones de mensajes, un hecho que explica que la aplicación caiga de vez en cuando, sobre todo en los días festivos, según datos de 2018.

¿Qué hacer contra la dependencia?

Pérez Rivera asevera que los jóvenes entre 15 y 30 años son los más afectados por esa dependencia. Por ello, es necesario prestar atención, dice el doctor. Explica que es muy importante que la persona reconozca que es dependiente o adicta a la herramienta de mensajería. Luego debe buscar ayuda para brindarle un diagnóstico y así establecer un tratamiento, que en una fase inicial podría ser con terapia conductual y si requiere de una más avanzada, el tratamiento farmacológico sería la opción.

Los móviles que se quedarán sin la ‘app’ social

RED SOCIAL

Los dispositivos que dejan de utilizar la aplicación WhatsApp (previsiblemente de manera progresiva) a partir del 1 de febrero de 2020 son los Android con versión 2.3.7 o su anterior y los iPhone con un sistema iOS7 o anterior. Además, los Nokia S40, los Windows Phone con sistema 8.0 y las Blackberry 10 tampoco podrán seguir con esta aplicación, según un comunicado del equipo de la compañía estadounidense.

‘Quiénes tengan un teléfono Windows ya no podrán descargar la ‘app’ de mensajería, pudiendo usarla desde este momento y hasta el fin del año, solo aquellos que ya la tientan instalada en su dispositivo móvil’, detalla el comunicado. WhatsApp no deja de lado las actualizaciones y sus nuevas funcionalidades llegan a través de cambios menores que no todos los celulares están preparados para soportar, justifica.