Nuevas tecnologías y su aporte a la psicología

15/7/2019

Karen Pérez Maraví

Psicóloga y docente

Con la llegada de la cuarta revolución industrial y los avances tecnológicos, se presentan mayores y diversas oportunidades en campos como la medicina, la economía, la administración y la psicología, entre otras áreas.

Como ciencia que estudia el comportamiento y los procesos psicológicos, la psicología no puede ser ajena a estas nuevas herramientas que alcanzan un impacto significativo en el ejercicio del profesional psicólogo.

El avance de la tecnología evidencia oportunidades de mejora en las competencias profesionales del psicólogo que integran a los procesos de evaluación, diagnóstico e intervención tradicional, recursos alternativos e innovadores. Estos permiten aplicar la psicología, y todo su conocimiento sobre el comportamiento humano, en situaciones como la elaboración de instrumentos digitales, software para su calificación e interpretación, evaluación virtual, consultorios virtuales, terapias virtuales, tratamiento o intervención con realidad virtual, evaluaciones psicológicas y entrevistas psicológicas online, entre muchos más.

Por ejemplo, las técnicas de realidad virtual demuestran ser muy útiles en el tratamiento de diversos trastornos psicológicos, como los trastornos de ansiedad, claustrofobia, acrofobia, aracnofobia, trastornos de pánico y la agorafobia.

Asimismo, las nuevas tecnologías presentan un espacio con nuevas y mejores oportunidades en la enseñanza, en la formación de psicólogos en modalidades semipresenciales. A través de la docencia virtual, son capaces de integrar el uso de laboratorios virtuales, software, e-book, interacción sincrónica con el estudiante para su entrenamiento y gabinetes psicométricos online, entre otras ventajas. Todo ello permitirá al profesional psicólogo adaptar sus competencias en un contexto tecnológico, así como mejoras significativas en la investigación psicológica.

Visto así, el impacto de estas nuevas tecnologías en la psicología se da no solo a nivel de ejecución y aplicación de las competencias profesionales, sino que también nos abre oportunidades de realizar nuevos estudios, investigaciones sobre los nuevos comportamientos y problemas que se evidencian y manifiestan como consecuencia de esta nueva era que la psicología debe atender.

Esto puede verse en el surgimiento de nuevos trastornos “particulares” asociados con las nuevas tecnologías de la información, tales como las adicciones a los videojuegos, la nomofobia (miedo a no tener a la mano el celular) y ciberadicción (adicción al internet), hasta trastornos del sueño, sobrepeso y obesidad, depresión, aislamiento social, entre otros problemas psicológicos.