¿Son las series, internet y las redes sociales las ‘adicciones’ del siglo XXI?

¿Podemos considerar a la serie de Juego de Tronos un fenómeno adictivo? Si tenemos en cuenta que el lunes pasado la vida de los fans se paralizó hasta poder ver el episodio o que la gente alteró sus rutinas de sueños para despertarse en mitad de la noche y vivir este acontecimiento en tiempo real… Al menos podemos hablar de una situación digna de estudio sociológico.

En un mundo en constante cambio y evolución, las consultas de los psicólogos empiezan a ver casos atípicos derivados de las adicciones comportamentales. Pero, tal y como nos explica Claudia López Madrigal, psicóloga clínica, e investigadora del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra, lo primero que hay que entender es que tanto en “las adicciones a sustancias (alcohol o drogas) y las adicciones a comportamientos (apuestas, compras, sexo…) el sistema de recompensa a nivel neurológico es el mismo, simplemente cambia el objeto de adicción”, destaca la investigadora.

Con la llegada de las nuevas tecnologías, hoy en día se habla mucho de la adicción a internet, a las redes sociales e incluso al móvil. La especialista en psicología puntualiza que, aunque “no hay científicamente nada descrito como adicción a redes sociales o adicción a internet, sí ha habido estudios en los que se hablan de ciertos comportamientos alarmantes que parecen adictivos tanto navegando por la red como con el visionado de series” en el sentido de que “intenten parar la actividad que están haciendo y no puedan”, añade.

Según el informe del Ministerio de Sanidad sobre adicciones comportamentales, en el uso de internet en 2017 existe un 2,9 por ciento de la población de 15 a 64 años que realizaría un posible uso compulsivo, valor que permanece constante respecto a 2015 y sin apenas diferencias por sexo.

En el caso de las series, el fenómeno se ha bautizado como binge-watching, conocido en español como “maratón de series”. Este termino hace referencia a la acción de ver episodios de la misma serie de forma continuada en formato digital. “Este fenómeno está asociado a mayores sentimientos de soledad, de depresión y disminución de las horas de sueño. A veces se utilizan las series como un modo de escapar a la realidad. Pero cuando podemos hablar de una conducta preocupante es cuando descuidan sus actividades normales ya sean familiares, laborales o escolares por estar viendo la serie”, continúa López Madrigal que también afirma que es alarmante el que “no verla genere frustración”.

Ya en 2015, investigadores de la Universidad de Texas estudiaron este fenómeno y anunciaron los resultados en la Conferencia Anual de la Asociación Internacional de Comunicación. La conclusión del estudio fue que cuanto más solitario o deprimido se encontraba la persona del estudio más recurría con frecuencia al atracón seriéfilo. Asimismo, destacaron problemas relacionados con la obesidad y la fatiga física.

Por su parte, la investigadora insiste en que aunque “ver series de forma maratoniana no es una adicción, sí que puede generar problemas psicológicos o sociales”. La experta pone de ejemplo “que si tienes un problema con la pareja en vez de enfrentarte a ello con una discusión, ponéis un capitulo”.

En el caso del tratamiento de las adicciones comportamentales, la terapia cognitivo conductual es la más utilizado. “La terapia cognitivo conductual o las terapias comportamentales es donde encontramos mayor evidencia científica de su eficacia. El enfoque es atacar la conducta. Si tu cambias la conducta, cambias la forma de pensar, pero las adiciones mas graves también necesitan medicación”, subraya López Madrigal. “Los programas de 12 pasos como los utilizados para tratar la dependencia al alcohol también han demostrado que son muy eficaces”, añade.