Tecnología enferma a niños ¡de depresión!

Intentar que un niño esté tranquilo dándole una tablet o un celular puede ser mala idea y puede terminar afectando su salud. Y es que, hoy en día raras veces se ve a niños corriendo en las calles, es más común verlos con un dispositivo electrónico en las manos, cuestión que ha comenzado a afectar emocionalmente.

Lejos de hacer un bien el uso de teléfonos inteligentes, tabletas o videojuegos, ha generado lo que expertos llaman una “epidemia” de depresión en niños y adolescentes, con un incremento de hasta el 170%.

La depresión, según palabras del doctor Eduardo Lingow es provocado en gran medida por el uso de teléfonos móviles, pues estudios recientes muestran una relación entre la incidencia de depresión y el número de horas dedicadas a estos dispositivos y a las redes sociales.

Niños y adolescentes que dedican menos de una hora tienen menos problemas. 

Los que dedican más de cinco horas diarias a las redes sociales tenían más problemas de ansiedad, aislamiento y depresión, estos últimos presentaron un aumento de infelicidad y depresión de hasta 171%”, indicó.

Añadió que este mal es ya una epidemia entre menores, y se relaciona directamente con la adicción que genera la tecnología, la cual es similar a la que producen las drogas o el alcohol.

“La depresión es una epidemia, y es la causa número uno de incapacidad. Mientras más horas le dedican a las redes sociales, peor es su salud mental. Realmente produce una adicción, exactamente tal cual la producen las drogas o el alcohol”, señaló Lingow.

El uso de teléfonos móviles, consolas de videojuegos o computadora se le conoce como Trastorno de conducta adictiva a tecnología digital que podría ser factor importante para el padecimiento de la depresión, ya que a través de su uso, los niños y jóvenes pueden caer en una realidad paralela a la realidad.

De acuerdo al director de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud estatal, Juan José Roque Segovia en 2017 se atendieron alrededor de 50,000 casos nuevos por alguna problemática con la mente. De dichos casos, dijo, alrededor de 12,000 corresponden a niños con problemas de ansiedad, depresión y déficit de atención; mientras en los jóvenes repitieron las dos primeras causas y sumaron trastorno de conducta impulsiva.

Es por ello que el médico urge a detectar los síntomas como aislamiento, desinterés y pérdida de resultados como señales de alerta de un padecimiento depresivo que afirma puede corregirse en corto plazo si se detecta temprano.

“Si tiene menos de seis meses de inicio (la depresión), el tratamiento es bastante bueno… A los dos, tres meses anda muy bien. Incluso el tratamiento con antidepresivos dura entre 60 y 90 días”, señaló Roque Segovia sobre la depresión en infantes, que afirma se puede curar.